Este blog nunca tuvo por intención brindar un servicio a
la comunidad, pero en caso de que pudiese servir ¿por qué no...? El avance en
las comunicaciones y en particular de las redes sociales, nos dan la
oportunidad de debatir nosotros los proyectos, antes que lo haga la institución formal del
parlamento legislativo, y que las ideas logren mucha más difusión que en otras
épocas y sin necesidad de los medios de comunicación tradicionales. Esto genera
no solo una discusión más profunda y pareja en la sociedad, sino que además
puede marcar una tendencia que condicione en mayor o menor medida al parlamento
legislativo, antes de que este comience formalmente a debatir.
No obstante esta herramienta tan importante que nos cae
del cielo, sin haber hecho mérito para conseguirla, sin entenderla por
completo, no suele estar siendo aprovechada de la mejor manera. Cada vez más se
vuelve tendencia la idea de “es mi opinión subjetiva, la tuya también lo es,
aceptala”. Bueno, esto se ve en lo cotidiano, y lógicamente también se refleja
en las redes sociales. Es como si un mono se sentara frente a una computadora y
empezara a escribir tocando cualquier tecla y que pretenda que aceptemos la
coherencia de lo que sea que haya escrito. Sí, es valido como opinión, ahora si
tu opinión se forma en premisas que yo te puedo cuestionar vos tenes dos
opciones: a) defender las premisas. b) aceptar que te equivocaste. La tercera
opción de “es mi opinión, punto” no es valido como argumento coherente, sí como
creencia personal.
Partiendo de esta base, y con la intención de que nadie
entre a un debate “dando piñas en la oscuridad con su opinión” a partir de acá
empieza la “guía rápida para debatir sobre el aborto”:
En Argentina actualmente el aborto es ilegal, salvo que
el mismo haya sido producto de una violación o ponga en riesgo la vida de la
mujer. La Corte Suprema de Justicia determinó que para estos casos no hace
falta recurrir a la justicia para que el Estado garantice la interrupción del
embarazo, pero esto no evita entrar a la zona gris de: la mujer que quiere
interrumpir el embarazo, pero todavía no está lista para aceptar que fue
victima de violación (por millones de factores), el personal médico que se
opone a realizarlo porque afecta a su código moral y/o creencias (que están en
su derecho de hacerlo, pero no de impedir que otros médicos lo hagan... aunque
prácticamente hacen lo posible por evitarlo), o entrar al campo de la
relatividad respecto hasta qué punto el embarazo le puede generar un riesgo
inminente a la vida de la mujer.
En conclusión, independientemente del fallo de la CSJ, la
mayoría de las mujeres, incluso quienes estarían en condiciones de hacerlo en
hospital público con todas las garantías legales, deciden interrumpir el
embarazo de forma clandestina y en lugares más o menos seguros (según su nivel
socio-económico).
Es importante tener en cuenta que el debate no es
dicotómico entre “Pro-vida vs. Abortistas” o “A favor de metodos
anticonceptivos vs. Aborto”. Algo que generalmente pasa en los debates es caer
en estas dicotomías que poco ayudan a resolver esta problemática. De un lado y
del otro se está a favor de defender la vida, no es una guerra santa entre
angeles y demonios.
Además lo que se está pidiendo junto a la legalización
del aborto, es garantizar los métodos anticonceptivos y la educación sexual
integral. Hay que entender en este punto de que estamos en un país donde el
Estado está ausente en muchísimas problemáticas que padece la sociedad y en
especial los sectores más vulnerables, entonces es probable que muchas y muchos
que participan en este debate hayan tenido educación sexual, conozcan y sepan sobre
los métodos anticonceptivos, pero hay una gran parte de la población que no tuvo
acceso a los mismos. Hay que considerar, además, que gran parte de las mujeres que
abortan son de barrios a los que en muchos casos ni siquiera el Estado garantiza
los servicios básicos, como agua corriente, luz, gas natural, cloacas, etc. En
donde además, en general, el acceso a la educación (no solo sexual) es dificultoso.
Hay que evitar de todas las formas posibles entrar al
debate con frases hechas del tipo “que cierren las piernas”, “se hubieran
cuidado”, “que tenga al hijo y lo dé en adopción, si fue producto de violación”
y otras similares. En realidad hay que evitar entrar al debate con frases
hechas, porque las mismas demuestran la ligereza con la que se abarca el tema y
éste en particular no es para tomarlo a la ligera. Más si sos hombre, más si
crees que es un problema solamente de la mujer, porque para un embarazo “convencional”
se necesitan dos personas: un hombre y una mujer. Por más que la mujer sea
quien menos posibilidades tiene de desligarse de la responsabilidad de llevar
adelante un embarazo, por razones obvias, es momento de entender que también
eso de “cuidarse” y “cerrar las piernas” corresponde al hombre. Salvo que el
Espiritu Santo haya elegido a otra mujer para concebir, esto es una cuestión de
dos mortales.
Y algo que es mucho muy importante, que no se puede dejar
pasar, es el uso de la “superioridad intelectual y moral” para demostrar que
tenes razón. Como dije más arriba, no se trata de “buenos” contra “malos”, no
se trata de “inteligentes” contra “burros” . La persona con la que estás
debatiendo puede estar más o menos informada que vos, puede tener más o menos
experiencia que vos, pero de la forma que sea, sus argumentos son igual de
válidos que los tuyos. Emm... argumentos no fundados en creencias personales,
claro está.
Ya sé, el titulo prometía una guía rápida, y no fue ni
tan guía ni tan rápida. Además dije que este blog nunca tuvo por intención
brindar un servicio a la comunidad, que en caso de que lo fuera ¿por qué no...?
Bueno, no es este el caso. Ahora ya pueden seguir debatiendo sobre la legalización
del aborto.